El proceso de lavar la ropa suele ser tedioso, pero no entendemos por qué. Al igual que nuestra rutina de belleza para el cutis, lavar nuestras prendas también tiene su regimen. Es más, según la Universidad de Fabric Care de Procter & Gamble en Cincinnatti existe una ciencia detrás del ciudado de las telas, el primer paso debe ser limpiar, el segundo proteger, y el tercero mejorar.
Existen detergentes que ayudan a cuidar la ropa y aunque cuesten un poco más, valen la pena la inversión a largo plazo ya que hacen la diferencia en las telas. Deberías además incorporar el acondicionador (o suavizante) y los intensificadores de aroma (como los de Gain fireworks) para que tu ropa permanezca con un agradable olor incluso semanas después del lavado.
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| Autor: Imagen Web. |
Si vas a lavar tu ropa y
quieres que quede como recién comprada, sigue los siguientes 12 consejos.
Adiós mal olor. Si las toallas
huelen a humedad, lávalas normalmente utilizando agua caliente y detergente. Y
mientras estén en la lavadora, agrega una taza de vinagre, según el blog
del hogar Harvard Homemaker.
Desabrocha las camisas. Afloja
los botones antes de lavar. Si no lo haces, la agitación de la lavadora podría
hacer que se caigan, como explica la revista Real Simple.
Cuida tus prendas de algodón.
Lávalas con agua fría o tibia utilizando el ciclo suave de la lavadora y con un
detergente para todo tipo de ropa.
Protege las prendas delicadas.
Las de lana, cachemira o de algodón fino, puedes meterlas en una funda para
almohada con cremallera y lavarlas con agua fría utilizando el ciclo de prendas
delicadas. O puedes usar una bolsa (malla) de las que venden el super para
delicados.
Que tus pantalones de
mezclilla no pierdan color. Para prevenirlo, lávalos con agua fría utilizando
un detergente para todo tipo de ropa. Asegúrate no llenar del todo el tambor,
así el nivel de abrasión se reducirá. Es más, las expertas de P&G
recomiendan solo llenar unas 3/4 partes de la lavadora para que la limpieza sea
efectiva.
Cítricos al rescate. Para
tener blancos brillantes en prendas pequeñas como servilletas de tela y
calcetines, llena una olla con agua y rodajas de limón; hierve todo y
después mete la ropa. Remójala máximo por una hora y después lava normalmente,
como propone el sitio de consejos del hogar de Martha Stewart.
Quitamanchas efectivo. Como es
un ácido natural, el vinagre blanco quita las manchas de grasa, y blanquea las
telas cuando se añade al agua durante el primer enjuague. Dependiendo del
tamaño de la carga de ropa, puedes agregar desde 1/8 hasta 1/2 taza.
Cero manchas en sostenes y ropa
interior. Te puedes deshacer de esas feas manchas de sudor amarillentas que
suelen quedar en estas prendas. Solo frótalas utilizando agua tibia y un jabón
suave. Después déjala en remojo durante 30 minutos antes de meterlas a la
lavadora, propone Real Simple. Además, puedes usar un detergente como el
Tide Ultra Stain Release para remojar la mancha antes del lavado y permitir que
salga fácilmente.
Cuidado con los bebés. Algunos
detergentes pueden ser muy fuertes para la piel sensible de los pequeñines. Por
eso, lava su ropita con un jabón suave (como Dreft) y sin productos químicos,
en una carga aparte.
Usa bien el cloro. Solo
utilízalo en prendas blancas y no de color. Si tu lavadora no tiene dispensador
de blanqueador, asegúrate de diluir el cloro con agua antes de ponerlo en tu
ropa, como recomienda el sitio de moda, Who What Wear.
¡A la secadora! Coloca una
toalla limpia y seca en la máquina, junto a la ropa mojada que acabas de lavar.
Cuando enciendas la secadora, la toalla ayudará a absorber la humedad,
permitiendo que todas las prendas se sequen más rápido.
Casi planchadas. Si al secar
tu ropa quedó arrugada, coloca una toalla húmeda y enciende la
secadora por intervalos de 15 minutos hasta que dichas arrugas desaparezcan.
Lava la ropa nueva. La
ropa viene de otros países, en cajas, pasando por polvo, tierra y muchos más
contaminantes. Adicionalmente, en algunas tiendas, la gente compra la ropa, la
usa y luego la devuelve junto con las etiquetas.
Utiliza un suavizante. Este
paso en la lavada es indispensable ya que acondiciona las fibras de las telas,
suaviza al tacto y disminuye la estática. Además, alarga la vida útil de tus
prendas.
Siguiendo estos consejos, ¡de
seguro te convertirás en toda una maestra de la lavadora!
Por: Telemundo.
